La aplicación de fijadores de tornillos es esencial en procesos industriales donde se requiere una adherencia confiable, resistente a vibraciones, golpes o variaciones térmicas. Estos productos químicos, también llamados retenedores anaeróbicos, aseguran el bloqueo de elementos roscados metálicos. No obstante, en procesos de mantenimiento, reparación o ajuste, es necesario desmontar estos tornillos sin comprometer la rosca, el material base ni las piezas circundantes.
A continuación, se detalla cómo quitar fijador de tornillos según su resistencia, el tipo de adhesivo utilizado y el uso de herramientas adecuadas.
¿Qué es un fijador de tornillos y cómo funciona?
Es un tipo de adhesivo anaeróbico que bloquea y sella tornillos metálicos dentro de una rosca. Su acción comienza al curar en ausencia de aire y en contacto con iones metálicos, generando una unión resistente entre el tornillo y la superficie interna de la rosca.
Estos productos llenan los espacios entre las roscas, lo que evita el aflojamiento por vibraciones, golpes o cambios de temperatura. En aplicaciones industriales, son preferidos por su resistencia mecánica, capacidad de sellado y propiedades anticorrosivas.
Tipos de fijadores y cómo identificarlos
Para desmontar tornillos con fijador de forma segura, primero es fundamental identificar qué tipo de adhesivo se usó. Los fijadores anaeróbicos se diferencian principalmente por su nivel de resistencia, la cual se representa por colores específicos. Esta codificación visual permite seleccionar el mejor método de desmontaje sin dañar la rosca o la pieza.
Tornilock T-22 (Morado)
- Resistencia: Baja
- Aplicación: Tornillos pequeños (hasta ¼”)
- Removibilidad: Alta. No requiere calor.
- Es tixotrópico
- Uso ideal: Ensambles que necesitan mantenimiento frecuente.
Tornilock T-43 (Azul)
- Resistencia: Media
- Aplicación: Tornillos de ¼” a ¾”
- Removibilidad: Moderada. Puede desmontarse con herramientas manuales, aunque podría requerir calor si la fijación está endurecida.
- Ventaja: Tolerante al aceite.
Tornilock T-90 (Verde)
- Resistencia: Media de grado capilar
- Aplicación: Tornillos de hasta ½”
- Removibilidad: Media. Requiere calor localizado por su fórmula absorbente.
- Recomendación: Ideal en condiciones severas o ambientes húmedos.
Tornilock T-63 (Rojo)
- Resistencia: Alta y tolerante al aceite
- Aplicación: Tornillos grandes (hasta 1”)
- Removibilidad: Baja. Requiere calor intenso (>150 °C) y herramientas de alto torque.
- Uso recomendado: Fijación permanente en maquinaria pesada o uniones estructurales.
Identificar correctamente el tipo de fijador no solo facilita el desmontaje, sino que previene daños en el material, especialmente cuando se trabaja con acero inoxidable, aluminio o componentes de precisión.
Métodos para quitar tornillos con fijador
Antes de aplicar fuerza con una llave o un destornillador, es indispensable conocer el nivel de adhesión y el comportamiento térmico del fijador. Muchos productos tienen una resistencia térmica de hasta 150 °C, por lo que el calor localizado es clave para aflojar uniones difíciles.
Fijadores de baja resistencia
Los fijadores morados como el TORNILOCK T-22 son ideales para aplicaciones donde se requiere un desmontaje rápido sin dañar la rosca.
Método recomendado y herramientas:
- Utilizar herramientas manuales comunes, como llaves o destornilladores.
- Aplicar una torsión constante hasta romper la adhesión.
- No se requiere calor ni utensilios especiales.
Fijadores de resistencia media
En esta categoría se encuentran el T-43 (azul) y el T-90 (verde). Son ideales para usos generales donde se busca equilibrio entre resistencia y facilidad de desmontaje.
Método recomendado con herramientas
- Usar herramientas manuales.
- En caso de exposición a ambientes severos, se recomienda aplicar calor localizado (con pistola de calor o soplete pequeño).
- El T-90, debido a su fórmula absorbente, puede requerir mayor temperatura para romper el sellado.
Fijadores de alta resistencia
Los fijadores rojos como el TORNILOCK T-63 están diseñados para uniones permanentes y requieren un proceso más controlado para su remoción.
Método recomendado y herramienta
- Aplicar calor localizado (>150 °C) de forma directa sobre la cabeza del tornillo o la tuerca.
- Una vez ablandado el polímero, utilizar herramientas de alto torque para desmontar la pieza.
- Es fundamental evitar daños por sobrecalentamiento en piezas de plástico, aluminio o componentes electrónicos.
Consejos para evitar daños en el proceso
Uno de los errores más comunes al intentar retirar un tornillo fijado es aplicar fuerza excesiva sin haber debilitado previamente el adhesivo. Esto puede provocar que se barra o incluso que se dañe la rosca del componente. Para evitarlo, es crucial calentar el fijador cuando la resistencia lo requiera y aplicar la torsión de manera gradual.
Nunca se debe perforar de manera directa con taladro a menos que el tornillo esté inutilizable en su totalidad. Esta práctica debe reservarse como último recurso y siempre debe ejecutarse con un extractor profesional para evitar daños irreversibles en el material.
Una vez extraído, las roscas deben limpiarse de manera completa. Si el fijador no ha curado, puede eliminarse con alcohol isopropílico o acetona, según lo indicado por el fabricante. La limpieza permite una nueva adhesión sin comprometer la integridad de la unión mecánica.
También se recomienda verificar si hubo corrosión o acumulación de residuos, en cuyo caso debe evaluarse la posibilidad de sustituir el tornillo o la pieza afectada antes de volver a aplicar fijador.
Un socio técnico para fijaciones críticas
Contar con fijadores de calidad y una metodología adecuada para su desmontaje es fundamental en entornos industriales donde la precisión lo es todo. TORNILOCK te ofrece una gama completa de adhesivos anaeróbicos que se adaptan a cada tipo de tornillo, desde aplicaciones removibles en procesos de mantenimiento hasta fijaciones permanentes en maquinaria pesada o sistemas de seguridad estructural.
Gracias a su formulación avanzada, nuestros productos aseguran un rendimiento uniforme, resistencia a la corrosión, tolerancia al aceite y facilidad de aplicación, cumpliendo con los requerimientos de las industrias más exigentes.
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Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si el fijador aplicado es removible?
La forma más efectiva es identificar el color del producto. Los fijadores morados (T-22) son de baja resistencia y permiten desmontaje sencillo. Los azules o verdes (T-43, T-90) tienen resistencia media y pueden necesitar calor. Los rojos (T-63) están diseñados para fijación permanente y requieren mayor esfuerzo para retirarse.
¿Qué pasa si aplico calor sobre tornillos en plástico o en zonas delicadas?
Se debe tener especial cuidado, ya que muchos materiales como el plástico o los recubrimientos sensibles pueden dañarse fácilmente. En estos casos, se recomienda usar pistolas de calor con control de temperatura y aplicar calor indirectamente.
¿Puedo reutilizar un tornillo después de retirar el fijador?
Sí, siempre que la rosca no esté dañada y el tornillo conserve su forma original. Sin embargo, es indispensable limpiar completamente los residuos del fijador anterior antes de volver a aplicar uno nuevo.
¿Hay fijadores que funcionan en superficies contaminadas con aceite?
Sí. Tornilock cuenta con fórmulas como el T-43 y T-63 que son tolerantes al aceite, lo que garantiza la fijación incluso en condiciones menos ideales.
¿Qué materiales son más sensibles al desmontaje con fijador?
Los componentes fabricados en aluminio, plásticos técnicos o combinaciones con acero inoxidable requieren mayor precaución, debido a su menor resistencia térmica o mecánica. En estos casos, el desmontaje debe hacerse con temperatura controlada y herramientas adecuadas.
